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Pasado Abierto - Año de inicio: 2015 - Periodicidad: 2 por año
https://fh.mdp.edu.ar/revistas/index.php/pasadoabierto - ISSN 2451-6961 (en línea)

Muñoz

Pasado Abierto. Revista del CEHis. Nº3. Mar del Plata. Enero-Junio 2016.
ISSN Nº2451-6961.
http://fh.mdp.edu.ar/revistas/index.php/pasadoabierto


La construcción de liderazgos en los orígenes del peronismo. El caso de Junín.

Karina Muñoz
Centro de Estudios Históricos,
Universidad Nacional de Tres de Febrero,
Argentina
karinamayo1971@gmail.com

Recibido:14/05/2016
Aceptado: 16/06/2016

Resumen

Una de las novedades del peronismo es la inclusión en la arena política de nuevos actores. Por una parte, “hombres nuevos”, sin pasado partidario que hacían su debut ante la convocatoria de un nuevo movimiento político. Por otra, las mujeres, que son legalmente interpeladas a partir de la sanción del voto femenino. En este sentido, el primer peronismo propició la formación de una nueva generación de dirigentes. Este trabajo se propone reconstruir el entramado de espacios y prácticas que permitieron tanto a hombres como mujeres erigirse como líderes políticos. Para ello, focaliza el análisis en Junín, ciudad del interior bonaerense, con el propósito de observar con mayor detalle la consolidación de un liderazgo “bifronte”, constituido por las figuras del Mayor Alfredo Arrieta y su esposa Elisa Duarte, en y desde la localidad. La búsqueda inicia cuando Arrieta es nombrado comisionado municipal de Junín por la Revolución de Junio y Elisa crea su propia agrupación política de apoyo a la misma, hasta que ambos se convierten en los líderes indiscutidos del Partido Peronista local.

Palabras claves: historia; peronismo; dirigentes políticos; Junín

The making of leaderships in the origins of Peronism. The case of Junín

Abstract

One of the novelties of Peronism is the inclusion in the political arena of new players. On the one hand, “new men” without partisan past that made their debut in the face of the call of a new political movement. On the other hand, women, legally interpellated from the enactment of women's suffrage. In this way, first Peronism led to the formation of a new generation of leaders. This paper aims to rebuild the framework of rooms and practices that allowed both men and women emerge as political leaders. For this purpose, the article focuses on the analysis of Junín, city located in the province of Buenos Aires, in order to observe in more detail the consolidation of a "two-faced" leadership, made up of figures Mayor Alfredo Arrieta and his wife Elisa Duarte, in and from the town. The search begins when Arrieta is appointed municipal commissioner at Junín by the “Revolución de Junio” and Elisa creates its own political group supporting that “Revolution”, until both become the undisputed leaders of the local Peronist Party.

Keywords: history; peronism; political leadership; Junín

La construcción de liderazgos en los orígenes del peronismo. El caso de Junín.



Introducción

Una de las grandes novedades del peronismo es la inclusión en la arena política de nuevos actores: los “hombres nuevos”, aquellos sin pasado partidario que hacían su debut ante la convocatoria de un nuevo movimiento político; y las mujeres que son legalmente interpeladas a partir de la sanción del voto femenino. El caso de Junín ofrece la posibilidad de observar la construcción de ambos liderazgos; representados en las figuras del Mayor Arrieta y su esposa Elisa Duarte. Poniendo especial énfasis en los espacios construidos por Doña Elisa, que le permitieron articular con su marido un caso de doble liderazgo.

La búsqueda se extiende desde que su marido es nombrado comisionado municipal de Junín en 1944 hasta 1950; luego se convierten en los líderes indiscutidos del peronismo local y culmina en 1950. Aquí dos sucesos marcan un cierre: en el flamante Partido Peronista Femenino (PPF), Elisa no ocupará ningún puesto de relevancia; y su marido –senador nacional desde 1946– muere tras una larga enfermedad.[1] En un contexto más amplio, la investigación comienza con los apoyos a la revolución de junio hasta que finalmente los y las peronistas consiguen ajustarse a una organización partidaria. Si bien la primera Carta Orgánica del Partido Peronista es de diciembre de 1947 y la creación del PPF de junio de 1949, los cientos de centros, comisiones, agrupaciones y ateneos que se proclamaban peronistas, tardaron en ajustar su voluntarismo a las normativas vigentes.[2]


Junín

El partido de Junín se encuentra al noroeste de la provincia de Buenos Aires, con un doble perfil urbano y agropecuario. Promediando la década de 1940, era sin lugar a dudas el centro más pujante de toda la región. De acuerdo al censo nacional de 1947, era el partido más poblado de la cuarta sección electoral, con 54.452 habitantes, donde la mayoría se encontraba en la ciudad cabecera –Junín– haciendo de ésta el principal centro urbano que funcionaba como núcleo articulador de las actividades económicas y comerciales de toda la región. Esta situación tenía su origen en la existencia –desde fines del siglo XIX– de dos líneas de ferrocarril: el Ferrocarril Central Argentino, que unió Pergamino con Junín entre 1880 y 1938, y el Buenos Aires al Pacífico, desde 1885. De esta manera Junín ofrecía a las personas y mercaderías la posibilidad de ir y venir a los puertos de Buenos Aires y Rosario y, fundamentalmente, una salida directa a su producción agropecuaria. Esta situación propició el gran crecimiento del comercio local y la oferta de distintos servicios. Pero lo que cambia por completo la fisonomía de la ciudad es la instalación de los talleres ferroviarios en 1886. Con los talleres llegaron los directivos de la empresa, que se instalaron en el espacio formado entre el ferrocarril Central y las vías del Buenos Aires-Pacífico, en el denominado Pueblo Nuevo. Al mismo tiempo comenzó la llegada de nuevos trabajadores y sus familias dando origen a los barrios obreros de Villa Belgrano y Villa Talleres; más allá de la estación del Buenos Aires al Pacífico, donde precisamente se encontraban los talleres. Así, la ciudad quedará dividida en tres partes bien diferenciadas: por un lado el “viejo Junín”, donde se encontraba la plaza principal, el palacio municipal y el lugar de las familias patricias; Pueblo Nuevo, con gran presencia de familias británicas y, por último, el de los barrios obreros.[3] Para tener una idea del impacto resultante: entre los censos de 1869 y 1895 se produjo un crecimiento medio anual del 58,2%, pasando la población de 1.929 habitantes a 12.474.[4] A la ciudad no sólo llegan inmigrantes europeos sino también numerosos pobladores de las provincias que eran recorridas por el tren, en especial las cuyanas. También era muy importante la llegada de pobladores de los distritos cercanos; para la época, Junín era el gran centro y una oportunidad antes de llegar a la ciudad de Buenos Aires.


Elisa Duarte y Alfredo Arrieta

Elisa Juana, era la segunda hija de Juana Ibarguren y Juan Duarte. Había nacido en Los Toldos, partido de General Viamonte, el 9 de junio de 1909. Allí vive junto a sus hermanos –Blanca, Erminda, Juan y Eva– y su madre. Luego de la muerte del padre ocurrida en 1927, sobrevienen las penurias económicas. Elisa encuentra empleo en la oficina de correo y prácticamente se constituye en el sostén de la familia. En 1930 es trasladada a las oficinas de Junín, donde se muda con toda su familia.[5] En 1936 se casa con el Mayor Arrieta, y allí comienza otra historia.

Alfredo José Lucas Arrieta llega a Junín en 1935 cuando es nombrado titular del Distrito Militar N° 17 con asiento en dicha ciudad. Luego de contraer matrimonio con Elisa Duarte la nueva pareja traslada su residencia a Capital Federal, para volver en 1944 cuando Arrieta es nombrado comisionado de Junín.[6] Desde un primer momento se identificó con los ideales de la revolución del 4 de junio y con el entonces Secretario de Trabajo y Previsión. Durante la crisis de octubre de 1945, dejó momentáneamente su cargo de comisionado para estar cerca de Perón. Una vez superada, volvió a encabezar el municipio, erigiéndose en el jefe político de las fuerzas locales que llevaban como candidato a presidente al coronel Juan D. Perón. Luego del triunfo electoral de 1946, con el apoyo de un sector del laborismo, es elegido senador nacional por la provincia de Buenos Aires. Su figura no paró de crecer –no sólo por las obras gestionadas y concretadas para Junín– desde que fuera reconocido como “jefe espiritual” por el laborismo de la cuarta sección, hasta convertirse en el referente excluyente del peronismo de la zona.[7] Su funeral en 1950, realizado con todos los honores en el senado nacional, será acompañado de un cese total de actividades en Junín, recibiendo el saludo de todo el espectro político, gremial y del resto de las asociaciones.[8]

Pero si Eva no era la única de las Duarte vinculada a un hombre poderoso, Elisa tampoco. Blanca, la hermana mayor dedicada al magisterio, en 1940 había contraído matrimonio con el Dr. Justo Lucas Álvarez Rodríguez, prestigioso docente y abogado de pasado radical, que ingresa a las filas del peronismo y llega a ser Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires. Su hermano José era un reconocido docente, rector del Colegio Nacional de la ciudad y también un amigo de la familia. Si hay profesiones vinculadas al poder, desde Cornelio Saavedra y Mariano Moreno, esas son las de militar y abogado, y los Duarte contaban con las dos. Hacia enero de 1944, cuando la historiografía sobre el tema indica que se produjo el encuentro entre Perón y Eva, constituían una familia de clase media que vivía en la parte patricia de la ciudad. Residían en la casa de la calle Arias 171, en el llamado “viejo Junín”, a una cuadra y media de la plaza principal y del palacio municipal. Las hermanas mayores casadas con personajes importantes de la escena local; la tercera pronto a casarse con Orlando O. Bertolini, quien ocupaba un alto cargo en la delegación local de la Secretaria de Trabajo y Previsión. Juan trabajaba como corredor para el famoso Jabón federal, y finalmente, Evita triunfaba como actriz.


Los espacios de actuación, las prácticas y la construcción de liderazgo

A poco de asumir Arrieta como comisionado, Elisa tiene la primera aparición oficial, y es nada menos que para encabezar la recepción femenina al Vicepresidente de la Nación Juan Domingo Perón, quien llega a la ciudad en ocasión de anunciar y celebrar la aprobación del Estatuto del Peón. El programa de agasajos para los días 14 y 15 de octubre de 1944 anunciaba el listado de oradores: luego del comisionado, de los representantes de la Federación Agraria y los gremios ferroviarios, se ubicaban las palabras de Elisa, en representación de la comisión de Damas de Junín, quien también haría entrega de un obsequio artístico en nombre de dicha comisión.[9]

Prontamente el rol que debía observar la primera dama será interpelado. En la edición de Imparcial del 5 de enero de 1945, se anunciaba la formación de la Agrupación Femenina “4 de Junio”. Constituida en el despacho del comisionado municipal por las “distinguidas damas de nuestra sociedad”, quedaba claro que el objetivo de la nueva agrupación sería político.

La “4 de junio” es la creación de Elisa, y logra sobrevivir y acomodarse a los distintos momentos del peronismo, hasta la puesta en marcha del PPF. En octubre de 1947 –luego de la obtención del sufragio femenino– se reorganiza y cambia la denominación de “agrupación” por la de “centro”. Con este formato el “Centro Elisa”, como se lo conocía, acompaña las primeras internas del Partido Peronista. En una tercera etapa, en enero de 1948, se transforma en el Centro Peronista Femenino “María Eva Duarte de Perón”; Elisa sigue siendo su presidenta y en un año electoral, se pudo ver a la mayor parte de la familia Duarte poniéndole el cuerpo a la campaña. En diciembre se elegirían los constituyentes para la Convención Reformadora –que ajustaría la Carta Magna a la Nueva Argentina–; pero a nivel local las elecciones de marzo constituían una prueba de fuego: se elegían autoridades en todos los distritos de la provincia de Buenos Aires y hacían su debut los dirigentes peronistas locales. Finalmente, La Verdad, en su edición del 1 de junio de 1950, invita a las “ciudadanas peronistas y simpatizantes” a afiliarse a la Unidad Básica Femenina. Elisa ya no aparece, y en su lugar la esposa del intendente firmaba como sub-delegada censista.[10]

Desde su lugar junto a Arrieta, Elisa articula distintos espacios de acumulación política. Estos presentaban límites borrosos y en muchos aspectos se superponían, pero a fines analíticos los agrupo en tres. Primeramente aquellos espacios que devienen exclusivamente de su rol de primera dama, y de una acción individual; en este orden se ubican por un lado la participación en actos oficiales, demostraciones y agasajos, y por otro lado la obtención de beneficios para satisfacer las solicitudes de particulares y/o de organizaciones civiles. En un segundo grupo se pueden colocar las organizaciones con fines de ayuda social, como son las Cantinas Maternales y el Club de Madres. Y en el tercero se encuentran los espacios creados a partir de su actividad como dirigente política, específicamente nos referimos a su agrupación.


“En su corazón caben todas las quejas dolorosas, como los requerimientos de solicitudes en diferentes órdenes.”[11]


Como la esposa del comisionado recibió al entonces vicepresidente de la nación Juan Domingo Perón, y asistió a los agasajos y demostraciones donde conoció a las mujeres que integrarían su agrupación. También fue en el despacho de su marido donde se formó la “4 de Junio”. Desde esta aparente tutela inicial, Elisa erige su propio liderazgo, que incluso adquiere autonomía respecto de los espacios por ella creados.

El reconocimiento a la acción individual de Elisa, será una constante durante todo el período. En este sentido, la prensa publicaba los agradecimientos de particulares. En algunos casos los agradecimientos estaban vinculados a su agrupación y en otros iban dirigidos directamente a ella.[12]

La resolución de problemas particulares y la atención personalizada ganarán terreno. [13] Es importante señalar que luego de 1946, el matrimonio Arrieta muda su residencia a Capital Federal, pero nunca descuidan su trabajo político en Junín. La prensa local daba aviso de los días y en las ocasiones en que se harían presentes, principalmente porque se daban en el marco de algún evento político-social. La casa de la calle Arias 171, era algo así como una meca del peronismo local. Era el lugar elegido para manifestar el apoyo a la causa peronista, y allí, quien quisiera, tenía la oportunidad de ser atendido personalmente por algún miembro de la familia.[14]


“Si una misión sagrada hay en la tierra, es la de socorrer al desvalido”[15]


Estas palabras formaban parte del discurso con el cual Elisa dejaba inaugurado el nuevo local de las Cantinas Maternales en marzo de 1948. Elisa y su agrupación tenían especial colaboración con dicha institución y con el Club de Madres, además de compartir el personal femenino dirigente.

Producida la Revolución de Junio, bajo la gestión municipal del comisionado Madina Lascano se inaugura la filial N° 12 de las Cantinas Maternales, sumando su labor a la ya tradicional de las Damas Vicentinas. Ambas sociedades habían sido fundadas por mujeres de la elite porteña ligadas al catolicismo, se financiaban con colectas, donaciones y subsidios del estado.[16] Cuando Arrieta se hace cargo del gobierno en Junín, realizó una reorganización de la asociación Cantinas Maternales, que ya no fue la obra de caridad de las damas de sociedad. La misma formará parte de un plan integral de Asistencia Maternal e Infantil. La asociación mantendrá su carácter autónomo pero se designa un médico en carácter de director técnico y administrativo, cargo que recae sobre el prestigioso y joven doctor Carlos A. Díaz.[17] Elisa presidirá las Cantinas Maternales durante todo el período analizado, coronando su actuación con la inauguración de su nuevo local en el centro de la ciudad.

Los fondos con los que la agrupación y Elisa financiaban la ayuda social provenían de donaciones de particulares y de los eventos organizados con fines recaudatorios.[18] A partir de la incorporación de Arrieta como senador en julio de 1946, aumentó la posibilidad de gestionar subsidios directamente para las organizaciones de caridad y ayuda social. Es de destacar que Arrieta no sólo gestionó ayuda para las obras en las que participaba su esposa, sino que brindó colaboración a cuanta organización juninense pudo.[19]

La tarea de ayuda social también era protagonizada por los hombres. Al ejemplo de Arrieta y el reparto de víveres para las fiestas navideñas, se suma un grupo de ferroviarios que llevaron obsequios al Hogar Belgrano y al Asilo de Ancianos. En junio del mismo año, un centro peronista inaugura un “Dispensario de lactantes” gracias a la iniciativa y luego la dirección de un grupo de hombres.[20] Estos hombres y mujeres, vinculados al Mayor Arrieta y Doña Elisa, tenían en común el compromiso con la ayuda social, pero fundamentalmente la actividad política.


“Las damas componentes de la C.D. del Centro Peronista Femenino de Junín, haciendo de hadas, repartirán con pródiga mano el juguete…”[21]


El comisionado y su señora, desde muy temprano, fueron construyendo lealtades para con los postulados de la Revolución del 4 de Junio y su más fiel intérprete, el coronel Perón. En un primer momento la pareja se rodea de dirigentes del radicalismo local y de personas sin antecedentes partidarios, pero con cierto reconocimiento social. El propio Arrieta era uno de esos “hombres nuevos” iniciados en la política tras la convocatoria de Perón.[22]

Por su parte Elisa, como el resto de las mujeres de su agrupación también se incorporan por primera vez a la participación política. Convocadas dentro de los espacios tradicionales de participación femenina darán el gran salto hacia la más clara actividad partidaria. Estas mujeres seguirán practicando la ayuda social, pero ahora sin velo moral-religioso, sin el mandato que correspondía a las “damas de sociedad”, sino con el objetivo explícito de adherir a una identidad política.

La agrupación política presidida por Elisa estaba integrada por una comisión de 15 mujeres, de las cuales 5 eran las esposas de reconocidos radicales, de 2 no se encontraron datos y las 8 restantes estaban vinculadas a funcionarios sin antecedentes partidarios, la mayoría nombrados a partir de la gestión Arrieta.[23] En este sentido podemos afirmar que la mayoría de estas mujeres y sus maridos hacían por primera vez su ingreso a la política.[24] Esta formación sufre el primer reacomodamiento luego de los sucesos del 17 de octubre, que afecta fundamentalmente a las mujeres con esposos en el radicalismo: de este grupo sólo quedará Blanca Duarte, cuyo marido, Justo Álvarez Rodríguez, se convierte en un activo dirigente renovador. Un segundo momento de recambio ocurre luego del triunfo electoral de febrero de 1946. Como resultado del conflicto dentro del laborismo local, abandona la agrupación su vicepresidenta Matilde R. de Raña, esposa del diputado nacional por esa fuerza, acusado públicamente de traicionar a Arrieta con motivo de su candidatura a senador.[25]

Luego de las internas de septiembre de 1947, de la primera formación sólo queda Perla A. de Blasi, quien finalmente será la elegida para conducir la organización del PPF de Junín, cuando en junio de 1950 sea designada sub-delegada censista. Su marido el Dr. Héctor Asor Blasi, comienza su carrera política junto a Arrieta en 1944 cuando es designado sub delegado de la Secretaria de Trabajo y Previsión. En 1947 es elegido delegado al congreso partidario; luego gana la intendencia en 1948 y finalmente en 1952 asume como diputado nacional. Elisa y Perla también compartían la dirección de las Cantinas Maternales y el Club de Madres. A partir de 1946 Perla A. de Blasi dirigirá ambas instituciones con la presidencia honoraria y la “guía espiritual” de Doña Elisa.[26]

La esposa del comisionado y luego senador nacional, desde un lugar privilegiado, construyó su propia trayectoria y logró dirigir al peronismo femenino de Junín. Las mujeres que se reconocieron en su liderazgo, además de hacer de hadas, participaron masivamente de los actos políticos y por primera vez tuvieron la posibilidad de hablar en público, ser aclamadas por la multitud y hacer campaña por sus hombres.


“invitan (…) mañana a las 20:15 horas a la plaza Sarmiento, en Villa Belgrano, donde se escuchará la palabra de la presidenta de la institución, doña Elisa…”[27]


La primera participación pública de la Agrupación Femenina 4 de Junio llega con la festividad de Reyes de 1945. La prensa local informa sobre el reparto de juguetes y un festival de cine gratuito, al tiempo que el comisionado Arrieta repartía víveres entre las familias pobres.[28] Tanto Elisa como su marido realizaban las mismas actividades, él desde el ejecutivo municipal y ella a cargo de una agrupación política. Para las festividades siguientes, se realiza la misma división de tareas, Arrieta reparte los víveres para Navidad –se reemplaza la galleta y la yerba, por la sidra y el pan dulce– y Elisa los juguetes. Esto se hará hasta la navidad de 1948, momento en el cual se hace cargo de los obsequios navideños la Fundación de Ayuda Social “María Eva Duarte de Perón”. Pero los regalos de Reyes no eran la única ayuda que ofrecía la “4 de junio”. En el Balance de 1945 se consignaban gastos en mercadería, medicamentos y ropa a familias pobres, también el pago de alquileres para evitar la situación de calle y traslados de enfermos.[29]

El año de 1948 se presenta con una gran actividad política. Las elecciones del 14 de marzo pondrían fin al sistema de comisionados y tendría su debut la dirigencia local del novel Partido Peronista. El “Centro Elisa”, rebautizado “María Eva Duarte de Perón”, comienza el año con su tradicional reparto de juguetes, luego participa de los festejos por la nacionalización de los ferrocarriles que en Junín –ciudad ferroviaria– adquirían un particular relieve. La tapa de La Verdad del 2 de marzo, está dedicada enteramente a ese acto, con una gran foto de la multitud y otra del palco oficial. En el mismo se encontraban Arrieta y Doña Elisa, el comisionado, el cura párroco, representantes ferroviarios, y en primer plano se podía ver a “la madre política del excelentísimo señor presidente de la nación, Doña Juana Ibarguren de Duarte”. Como era costumbre, siempre que estuviera presente, Arrieta iniciaba los discursos. Volviendo a la imagen de Doña Juana, no era la primera vez que se le otorgaba un lugar de honor. Las demostraciones a Arrieta y Elisa, se hacían extensivas a ella. También era la presidenta honoraria del Club de Madres. Doña Juana –a diferencia de Erminda y Blanca, que pronto abandonaron la actividad política en Junín– acompañó a Elisa y trabajó activamente en la campaña, incluso en uno de los actos participó como oradora.[30]

El Centro Peronista Femenino, participaba de la campaña con su propia publicidad en apoyo al Dr. Carlos Díaz, candidato a diputado nacional y a Héctor Blasi, candidato a intendente. Los y las peronistas, acompañados por el matrimonio Arrieta, salían en campaña por los pueblos de Junín. El diario refería cada uno de los actos a realizar y luego una pequeña crónica. En uno realizado en la localidad de Agustín Roca, luego de las palabras del senador, es Doña Juana quien cierra el acto. Elisa no se encontraba, pero además de Doña Juana otras mujeres la reemplazaban. Luego de las palabras del candidato a intendente, se dirige al público presente Elvira P. de Hachmann, esposa del candidato a primer concejal titular

Se acercaba el gran acto de cierre de campaña, a la publicidad del Partido Peronista, se sumaba la del Centro María Eva Duarte de Perón, que por su parte invitaba a las afiliadas y simpatizantes a escuchar “la palabra de la presidenta de la institución, doña Elisa”. El acto de clausura, organizado por las agrupaciones gremiales peronistas en Villa Belgrano, ya había comenzado:

“Cuando comenzaba a hablar el Dr. Peralta Peretti, llegaron hasta el lugar de tal asamblea la Sra. Doña Elisa Duarte de Arrieta, acompañada por su señora madre, la señora doña Juana I. de Duarte, el candidato a diputado nacional doctor Carlos A. Díaz y su esposa señora Aída Catelan de Díaz; el doctor Héctor Blasi y su esposa señora Perla Blasi y damas del comité femenino peronista, todos los cuales fueron aclamados por la concurrencia. Ante el requerimiento insistente de la concurrencia hablaron la señora Elisa D. de Arrieta y el candidato a intendente municipal Héctor Blasi”. [31]

Elisa trabajó hasta el último momento por los candidatos peronistas. El mismo día del acto de clausura, había dejado inaugurado el nuevo local de las Cantinas Maternales. Los padrinos de la ceremonia fueron el mayor Arrieta, Doña Juana Ibarguren, el comisionado y su esposa. Elisa tuvo palabras elogiosas para las “damas de la comisión” y los hombres presentes, refiriéndose a Blasi como un seguro ganador. [32]

En marzo de 1950, en el marco de la campaña por la reelección del gobernador Mercante, el presidente Perón llega a Junín y Elisa –como en 1944 cuando era la esposa del nuevo comisionado– encabeza la comitiva de damas que lo recibe. [33] Esa será su última actuación al frente del peronismo femenino local. Al poco tiempo, La Verdad publicaba la convocatoria de afiliación que realizaba la sub-delegada censista Perla Blasi.


“Perón-Evita, Arrieta-Elisa, símbolos orientadores de la política femenina, de esta nueva Argentina (…)”. [34]


Los contemporáneos repararon en esta singularidad: la del doble liderazgo. Al respecto, Carolina Barry (2014: 33) señala que era “una práctica novedosa que, con los años, el peronismo tomaría como uno de sus rasgos distintivos (…)”. En el acto del 17 de octubre de 1947, una de las oradoras, Hilda Brath, representando al “Centro Elisa”, decía en su discurso: “Dos nombres dictan en este momento, el agradecimiento de las argentinas. Dos nombres más surgen en el de las mujeres de Junín: Perón-Evita, ArrietaElisa”. Por si quedaba alguna duda, en la edición del mismo día del periódico partidario Autonomía, en la tapa aparecían las fotos de los cuatro líderes en cuestión, con un homenaje para cada uno de ellos.

Puestos a preguntarnos acerca de los elementos que construyen un liderazgo político, podemos señalar dos esferas. Por un lado el trabajo concreto en un lugar determinado, y por el otro las relaciones construidas. A las obras realizadas en Junín, por Arrieta y Elisa, podemos sumar las relaciones políticas que supieron entablar. En todo caso podemos proponer que trabajo y relaciones se fueron construyendo en forma paralela.

Arrieta era un hombre de la Revolución de Junio, que para octubre de 1944 está plenamente identificado con Perón. No sabemos si ya se conocían, pero la noche del 14 de octubre de ese año el vicepresidente pasa la noche en la residencia de Arrieta y Elisa (la de la familia Duarte) para presidir el acto del día siguiente; acto al cual nos referimos anteriormente, donde Doña Elisa era una de las oradoras. El matrimonio Arrieta-Duarte arma su propio proyecto político en Junín y al mismo tiempo van tejiendo relaciones, antes que los sucesos del 17 de octubre proyectaran la candidatura de Perón. Para cuando estos ocurren, los vínculos familiares y políticos ya eran más que estrechos.[35]

Luego de la convocatoria a elecciones para el 24 de febrero de 1946, Elisa y su marido continúan con su trabajo en Junín, ahora apoyando plenamente la candidatura a presidente del Coronel Perón. El trabajo de la pareja tendría su recompensa. En medio de las disputas políticas entre renovadores y laboristas por imponer el candidato a la gobernación bonaerense, el nombre del Mayor Arrieta fue una de las posibilidades por parte del laborismo, aunque finalmente no prosperó.[36]

En sus memorias Cipriano Reyes cuenta una versión de los hechos que tendría a Elisa como una de sus protagonistas. Su historia transcurre durante el congreso laborista provincial que debía definir el tema de las candidaturas.[37] Se encontraba en un intervalo, mientras se esperaba a Bramuglia –quien había sido propuesto como candidato a gobernador–, cuando le avisan que Arrieta y su esposa lo esperan fuera para hablar, y se produce la siguiente conversación:

“Me senté al lado de la señora Elisa. Arrieta estaba en el asiento de adelante. Ella no tardó en contarme que habían venido a conversar conmigo para ver si era posible que su marido fuera candidato a gobernador de Buenos Aires por el Partido Laborista (…) Agregó que el coronel Perón estaba totalmente de acuerdo. Arrieta se acomodó para mirarnos (…) y me dijo: –Ya ve, hemos venido de tan lejos para hacerle este pedido, ya que por mi parte no tengo dificultades, ni con el coronel Perón, que es mi cuñado, ni con nadie…Entiendo que estamos sirviendo a la misma causa, y además creo estar capacitado para el cargo. –Mayor, señora Elisa… Nada puedo hacer yo (…) hemos proclamado la candidatura del doctor Atilio Bramuglia (…). –Si es así, no tenemos más nada que hablar –me contestó sonriendo el mayor” (Reyes, 1987: 59-60).

Cuando Reyes publica sus memorias ya no están ni Elisa ni Arrieta para corroborar, o no, la historia. Si optamos por tomarla como real, podemos proponer que en el naciente movimiento peronista había un considerable número de hombres y mujeres con suficiente capital político propio que los habilitaba a solicitar un cargo. Si dejamos de lado la ritual apelación a la figura de Perón, tanto Elisa como Arrieta tenían suficiente trabajo político que les permitía realizar tamaña solicitud.[38] Por otra parte, más allá de la relación entre discurso y hechos, resulta interesante prestar atención a cómo se ve un dirigente, esto es, qué piensa el propio protagonista acerca de por qué es un dirigente y qué condiciones lo ameritan como tal. En este caso, Arrieta menciona tres elementos que lo habilitarían a solicitar la candidatura a vicegobernador: las relaciones, la identificación con la causa, y sus capacidades.



Algunas consideraciones finales

La renovación historiográfica de las últimas décadas reinstaló a la política en el centro de la escena. Desde esta perspectiva, en lo que respecta al primer peronismo, el corrimiento de la todopoderosa figura de Perón y Eva permitió la aparición de trabajos sobre las segundas y terceras líneas de los cuadros dirigentes. Así también, lograron centralidad los estudios que tienen como objeto la organización partidaria masculina y femenina. Investigaciones que, además, fueron enriquecidas desde una dimensión local. A pesar de esta renovación, en muchos casos se sigue recurriendo al verticalismo y autoritarismo de Perón y su esposa como fuente última de explicación. En este trabajo el intento de reconstruir los espacios de actuación y la carrera política de la “pareja dirigente” de Junín, se propuso como un camino en el sentido contrario.

Junto con Elisa y Arrieta se pudo ver a otros hombres y mujeres que, iniciando su carrera con la Revolución de Junio, se fueron convirtiendo en prometedores dirigentes peronistas. No sabemos los motivos por los cuales es designada Perla Blasi al frente del PPF local en lugar de Elisa Duarte. Pero sí podemos asegurar que la sub-delegada censista de Junín, contaba con los antecedentes necesarios. Elisa y Perla, estaban de la misma forma habilitadas para tal designación.

De “señora de” a dirigente peronista. En la construcción de su liderazgo, Elisa supo articular los espacios tradicionales de actuación femenina con los nuevos espacios que se abrían para la mujer en la Argentina de mediados de la década del cuarenta y que el peronismo llevó a su umbral. Creó la “4 de junio”. Presidió organizaciones de ayuda social. Atendió personalmente demandas de particulares. Recorrió junto a otras y otros peronistas los poblados de Junín haciendo campaña. Arengó en actos por los candidatos peronistas, y también fue aclamada. La dama de Junín y el comisionado habían quedado atrás, y en su lugar, “Arrieta-Elisa” emergieron como un símbolo de los nuevos tiempos.


Referencias bibliográficas

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Karina Muñoz es Profesora en Historia (1996) y Licenciada en Historia (2014) por la Universidad Nacional de Luján. Maestranda del programa de Maestría en Historia de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Es integrante de la Red de estudios sobre peronismo. Correo electrónico: karinamayo1971@gmail.com


[1]Acerca de la construcción y organización del PPF, ver Barry (2009).

[2]Sobre la organización del Partido Peronista (masculino), ver Aelo (2012).

[3]En el artículo haremos referencia a los trabajadores hoteleros y gastronómicos en conjunto debido a que sindicalmente han estado asociados desde muy tempranamente. Además, las cuestiones vinculadas a las regulaciones del su trabajo en general y lo que atañe a las cuestiones remunerativas en particular, han sido tratadas y sancionadas en conjunto.

[4]En el caso de las tareas de limpieza, por ejemplo, los trabajadores y trabajadoras podían ser considerados trabajadores de servicio doméstico, maestranza, hoteleros, según fueran desarrolladas en casas particulares, oficinas, escuelas, hospitales u hoteles, entre otros. En el caso de los hoteles o pensiones, en aquellos establecimientos de dimensiones más pequeñas y con un funcionamiento más cercano a la dinámica doméstica, era más habitual que se “confundieran” las categorías laborales de sus trabajadores y, principalmente, trabajadoras (Pérez y Garazi, 2014).

[5]Para más detalles sobre la vida en Los Toldos y los primeros años en Junín de la familia Duarte, ver Navarro (2007: 23-44).

[6]Alfredo José Lucas Arrieta, había nacido el 18 de octubre de 1891 en Bella Vista, Corrientes, promoción 1912 del Liceo Militar. Datos extraídos de Di Marco y Vargas (1995).

[7]La Verdad, 9 de mayo de 1946: En el medio de la disputa por las senadurías, un grupo de “legisladores y convencionales laboristas de la 4ta sección (…) Reconocieron como jefe espiritual al Mayor Alfredo J. Arrieta”. La Verdad era y es el periódico más importante de la ciudad de Junín. Fundado en 1917 por el presbítero Monseñor Vicente Peira. En el período consultado, entre 1945 y 1950, su director era Martín Guibelalde (hijo). En la actualidad es propiedad del Arzobispado de Luján-Mercedes. Colección consultada en el Archivo Histórico Municipal de Junín

[8]El gobierno de Junín decretó tres días de duelo. La cobertura de su funeral y las repercusiones es nota de tapa en el periódico local La Verdad, los días 13, 14, 15 y 16 de junio de 1950.

[9]Archivo de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Expediente 276-D-1937, iniciado el 12 de julio de 1937, recuperado desde http://apym.hcdn.gob.ar/expedientes.

[10]Carolina Barry (2014) realiza a nivel general una periodización para los centros cívicos femeninos en tres etapas: durante la campaña de 1946, luego durante la campaña para la obtención del sufragio femenino y, por último, con las tareas de empadronamiento.

[11]Autonomía, 6 de septiembre de 1947. Era un periódico peronista local, surgido en ocasión de las internas de 1947. Hemeroteca de la Biblioteca Nacional.

[12]La Verdad, 6 de julio de 1945: “El vecino José Domingo Ferreyra, visitó ayer nuestra casa y nos solicitó hiciéramos público su agradecimiento a la Agrupación 4 de Junio, que por intermedio de su presidenta la señora Elisa Duarte de Arrieta le abonó el alquiler de la pieza que ocupa (…)”. . La Verdad, 15 de diciembre de 1948: “Por intermedio de La Verdad, queremos hacer público nuestro profundo agradecimiento a la señora Doña Elisa Duarte de Arrieta, por la valiosa ayuda social prestada a nuestras familias, socorridas gracias a su generosidad, con medicamentos, alimentos, alquileres, empleos, etc. (…)”.

[13]La Verdad, octubre de 1949. Publicaba los días y horarios de atención de Doña Elisa: “Durante su permanencia en nuestra ciudad, la esposa del senador (…) atenderá todos los días de 8 a 12 hs. en la sede del comité Femenino Peronista.”

[14]En la primera visita oficial que realiza Perón como vicepresidente de la nación a Junín, en octubre de 1944, pasa la noche del 14 en la casa Arrieta-Duarte, para asistir al acto del día 15. Crónica de El Litoral, del 15 de octubre de 1944: “Perón en compañía de su comitiva se dirigió en un automóvil abierto desde la residencia del comisionado municipal, donde había pasado la noche (…). El vicepresidente que ocupó el automóvil conjuntamente con el teniente coronel Mercante, se dirigió por la calle Arias y luego por Roque Sáenz Peña hasta el parque mencionado. En el trayecto bordeando ambas aceras, habían formado los escolares y estudiantes de Junín quienes portadores de banderas argentinas que agitaron constantemente, hicieron objeto al huésped de una calurosa demostración de simpatía”. Casi siempre el lugar elegido para los actos oficiales, eran los terrenos de la ex estación del F.C. Central Argentino –lugar amplio a pocas cuadras del centro cívico–; el trayecto desde este predio hasta la residencia de la calle Arias se constituye en un recorrido clásico del peronismo local. En 1948, en ocasión del acto oficial por la nacionalización de los ferrocarriles, se produce el camino inverso y más o menos de forma espontánea: “los manifestantes acompañaron al senador Arrieta, su esposa, la Sra. de Duarte y a los demás miembros de su comitiva, hasta la residencia de la calle Arias, donde luego se disolvieron en orden”. La Verdad, 2 de marzo de 1948.

[15]La Verdad, 13 de marzo de 1948.

[16]Sobre este tema ver Tossounián (2015).

[17]Imparcial, 20 de noviembre de 1944 y 5 de enero de 1945.

[18]Papel y Tinta, 3 de octubre de 1946: Fiesta organizada por Elisa Duarte a beneficio de las Cantinas Maternales. Papel y Tinta. Una publicación al servicio de la cultura regional, su primer número es del 17 de abril de 1946; en el número 7, del 24 de junio de 1946 anuncia que se convierte en el órgano del Partido Único de la Revolución Nacional. Su director era José L. Suárez. Consultado en la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional. En La Verdad del 4 de junio de 1947 se anunciaba un baile a beneficio del Club de Madres, en los salones de la Municipalidad.

[19]La Verdad, 14 de mayo de 1946: Arrieta entrega subsidios a las Cantinas Maternales, la Sociedad Belgrano y la comisión Pro Obras Parroquiales. La Verdad, 10 de marzo de 1948: Arrieta consigue subsidio anual de nación de $6.000 para las Cantinas Maternales. La Verdad, 7 de abril de 1948: Senador Arrieta consigue aumentar la partida anual de nación que reciben Las Damas Vicentinas, de $4.200 a $6.000; también recibían un subsidio provincial gestionado por el Dr. Justo Álvarez Rodríguez. La Presidenta de las Damas Vicentinas era la esposa de Damian Sinosiain, candidato a consejero escolar en 1948 por la UCR; la vicepresidenta era la esposa de Juan Ignacio Borchex, candidato a diputado provincial en 1946 del Partido Demócrata Nacional.

[20]El centro peronista se encontraba en el Barrio Oeste, lo presidia “el camarada Marcos Mirosenech” y la comisión encargada del mismo estaba integrada por Patricio Manifesto, un reconocido ferroviario, Carlos Paniza, fomentista y el Dr. Domingo Sabino, médico del sanatorio ferroviario. Papel y Tinta, 24 de julio de 1946.

[21]La Verdad, 4 de enero de 1948.

[22] Autonomía, N° 17, 17 de octubre de 1947: “Hay que reconocer que un hombre que hizo de su vida un culto en las armas de la patria, y cuando podía vivir una existencia cómoda y sin preocupaciones la voz de Perón lo saca apenas empezado su retiro y lo coloca en una vida nueva como es la política (…)”.

[23]Vicepresidenta: Matilde R. de Raña, esposa del Ingeniero Eduardo Raña, en 1945 es el Delegado local del Ministerio de Agricultura, en 1946 asume como diputado nacional por el laborismo. Secretaria: Blanca Duarte. Pro secretaria: Elsa D. de Rey Cazes, esposa del comisionado escolar nombrado por Arrieta, Jorge Rey Cazes. Tesorera: Perla Azpalicueta de Blasi, esposa del futuro intendente peronista, Dr. Héctor Asor Blasi, en ese momento Delegado de la Secretaria de Trabajo y Previsión. Pro tesorera: María M. de Márquez, esposa del doctor médico cirujano Antonio Márquez, de pasado radical; en julio de 1945 es Director de la Asistencia Pública. Vocales: Elena P. de Dulbecco, los Dulbecco eran radicales, Enrique Dulbecco había sido dos veces intendente por el radicalismo en 1917 y 1920; Eduardo Dulbecco, uno de sus hijos es candidato a senador provincial por el radicalismo en 1946. Erminda Duarte, en julio de 1945 contrae matrimonio con Orlando Oscar Bertolini, quien ocupaba un alto cargo en la delegación local de la Secretaria de Trabajo y Previsión. Elisa S. de Vergara, casada con el Dr. Arturo Vergara, dirigente radical; en 1948 es candidato a intendente por el radicalismo. María T. de Rodrigo Ferreyro, esposa del Dr. Rodrigo Ferreyro, veterinario de la municipalidad. Elvira V. de Levalle, casada con el dirigente radical escribano Raúl Levalle. Ángela R. de Rosset, esposa del Inspector General de la Municipalidad, nombrado por Arrieta, Carlos José Rosset. Edelmira L. de Mac Luoghlin, todos los Mac Loughin eran personas reconocidas, Juan era el presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados Ferroviarios; Carlos Julio era el Delegado de Identificación Civil, y Francisco era el presidente de la Asociación de Reservistas.

[24]La composición de los cuadros dirigentes del peronismo con “hombres nuevos” y otros provenientes del radicalismo, ya fue desarrollado por Oscar Aelo (2012).

[25]El ingeniero Raña había sido durante la gestión de Arrieta, delegado regional del Ministerio de Agricultura y luego comisionado escolar. En febrero de 1946 es elegido diputado nacional. El Dr. Juan Seisdedos Martín, comienza su actividad política con el Partido Laborista, siendo elegido senador por la cuarta sección electoral. Ambos son acusados públicamente de conspirar en contra de la candidatura a senador nacional del Mayor Arrieta. En el caso de Seisdedos, es el único legislador laborista que vota en contra de su candidatura (Aelo, 2012: 56).

[26]En octubre de 1947, cuando se reorganiza la agrupación femenina, Elisa no estaba presente, la crónica periodística cuenta: “De manera entusiasta y brillante se desarrolló la asamblea espiritualmente orientada por la Sra. Elisa Duarte de Arrieta, quien, en reciente oportunidad, trazó normas generales a requerimiento de un numeroso grupo que se apersonó a saludarla en su domicilio el sábado 11 del corriente mes. Presidió la asamblea la Srta. Palmira Repetti, fiel intérprete de la Sra. De Arrieta, cuyas directivas generales dio a conocer (…) La nueva entidad se denominará “Centro Femenino Cuatro de Junio”. La Verdad, 16 de octubre de 1947. Palmira Repetti, era docente, ex maestra de Eva Duarte.

[27]La Verdad, 11 de marzo de 1948.

[28]Democracia, Lunes 8 de enero de 1945. Los víveres consistían en galletas, fideos y medio kilo de yerba a cada persona; en la misma se encontraba el listado de panaderos que habían donado galleta a la municipalidad para el evento de caridad. Democracia fue fundado el 17 de octubre de 1931 por el Doctor Moisés Lebhenson, dirigente radical; en la actualidad sigue en manos de la misma familia. Consultado en el Archivo Histórico Municipal de la ciudad de Junín.

[29]La Verdad, 4 de mayo de 1946.

[30] Juan Duarte es otro de los miembros de la familia, al que se lo ve actuando en Junín. A continuación se mencionan algunas apariciones públicas. En marzo de 1946, en el medio de los primeros conflictos dentro del laborismo local, aparece como miembro de la comisión directiva del Partido Laborista y uno de los convocantes a la asamblea de afiliados para revisar la conducta de Seisdedos Martín y Eduardo Raña. La Verdad, 20 de marzo de 1946, publica una carta que Perón envía a Juan Duarte dando el aval para la realización de la asamblea. El 24 octubre de 1946, Papel y Tinta, informaba sobre el préstamo acordado por el gobierno nacional para la construcción del estadio del Club Sarmiento; en la misma nota se agradecía la gestión de Juan Duarte para la obtención del mismo y también de Eva. La solución a pedidos de particulares también se encontraban dentro de la gestión del joven Duarte; en ocasión de disputarse la prueba automovilística de Coronel Pringles, se le reconocía la gestión por la cual fue facilitada una cupé al piloto novato de Junín, Eusebio Marcilla, La Verdad del 26 de febrero de 1948. En la misma edición se anunciaba como un logro de Juan Duarte la inauguración de la Delegación Regional de Industria y Comercio, la crónica periodística informaba del acto oficial, de la comitiva presidida por el señor Duarte y del lunch de agasajo. En 1950 –en el marco de la campaña por la reelección de Mercante– llega en el tren presidencial a Junín como parte de la comitiva oficial que acompañaba a Perón; su presencia es destacada y celebrada por la prensa local. La Verdad, 9 de marzo de 1950.

[31]La Verdad, 13 de marzo de 1948.

[32]La Verdad, 13 de marzo de 1948.

[33]La Verdad, 9 de marzo de 1950.

[34]La Verdad, 21 de octubre de 1947.

[35]En julio de 1945, contrae matrimonio Erminda Duarte con Oscar Bertolini. La prensa cubre la boda, entre los asistentes menciona: “Actuaron como padrinos, la madre de la novia, Doña Juana Ibarguren de Duarte y el padre del novio, don Nicolás Bertolini, habiendo suscripto los pliegos de rigor, la señorita Eva Duarte y el señor Juan Duarte. (…) participó el vicepresidente de la nación, coronel Juan D. Perón, a quien acompañaba su señora madre; el subsecretario de informaciones y prensa, señor Oscar Lomuto; el director general de Asistencia Social Directa, Tte. Coronel don Domingo A. Mercante; el secretario de la Secretaría General de Aeronáutica, Teniente 1ro H. Lemoine; el Director General de propaganda del Estado, señor Muñoz Azpiri”, y sigue la lista. La Verdad, 7 y 11 de julio de 1945. Durante los sucesos de octubre de 1945, Perón y Evita pasan la noche del 11 al 12 de octubre con Arrieta y Elisa en su domicilio de Capital Federal, quienes los ayudan y brindan todo su apoyo (Navarro, 2007: 103).

[36]En La Verdad del 13 de enero de 1946, se informaba la designación: “Aceptó su candidatura el Mayor Arrieta. En la Junta Central provincial del Partido Laborista, llegó anteayer un telegrama del mayor Alfredo J. L. Arrieta, (…) comunicando su aceptación para formar parte del binomio que, con el doctor Atilio Bramuglia, sostendrá dicho partido en las próximas elecciones gubernativas.” Para los conflictos entre renovadores y laboristas, ver Mackinnon (2002).

[37]Las disputas en torno a la candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires, y cómo se llega al binomio Mercante-Machado, son analizadas por Aelo (2012: 28-29).

[38]Otra interpretación de los hechos la podemos encontrar en Santiago Senén González (2014: 157). El autor trata de mostrar que Perón, verticalmente, digitó todas las candidaturas. En el caso de la provincia de Buenos Aires intentó imponer la candidatura de Bramuglia “aunque Perón usaba muchas cartas. Una noche, en pleno congreso laborista de La Plata, se aparecieron el mayor Arrieta y su esposa, Elisa Duarte, hermana de Eva. Estaban escondidos en un auto, a la vuelta del Cine Edén –donde se hacia el Congreso partidario– en las calles 12 y 62. Hicieron llamar a Reyes para conversar. Elisa le pidió a Cipriano, sentado en el asiento de atrás, que su esposo fuera gobernador, pues Perón estaba de acuerdo. Reyes le dijo que nada podía decidirse fuera del congreso”. Senén González omite el resto de la conversación, en donde Arrieta hace la solicitud y muestra sus credenciales. Con esta omisión Arrieta aparece desdibujado frente a la petición de Elisa, relacionándola inmediatamente con Evita y con Perón.

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