Última modificación: 2019-12-20
Resumen
La obra poética, ensayística y narrativa de Antonio José Ponte (Matanzas, 1964) es una de las producciones más interesantes de la actual literatura cubana. Más allá de su innegable estilo y de la lucidez con que ha sabido reflexionar sobre las operaciones y dispositivos discursivos configurados por el régimen revolucionario, me atrevo a decir que uno de los puntos fuertes de su literatura tiene que ver con la capacidad de procesar, incorporar y cruzar sus lecturas literarias y filosóficas occidentales para pensar la realidad cubana. Este es el caso del relato/ensayo “Un arte de hacer ruinas” (2002) y la novela La fiesta vigilada (2007) en los que Ponte reflexiona sobre las ruinas habaneras a partir de la lectura y la reflexión sobre los textos que George Simmel y Walter Benjamin escribieron sobre esta temática. Lejos de adoptar la posición de uno u otro autor, el cubano retoma sus lecturas, pero las entrecruza con su propia experiencia en La Habana para abordar el presente de la isla. A partir de lo dicho, en esta ponencia me propongo trabajar a partir de una nota publicada por Antonio José Ponte en la Revista Letras Libres para analizar las maneras de pensar y abordar una ciudad como La Habana en la que los tiempos se cruzan, se yuxtaponen y se vengan.